Scientia International Journal for Linguistics, Letters and Arts8 de 9
Igualmente intertextual es el trabajo de artistas trans como Linn da Quebrada, actriz, compositora y
cantante que, en sus versos, aborda la transexualidad, como en la canción “Mulher”, que escenifica el tránsito
nocturno por las calles y afirma la figura de una “trava” femenina por medio de signos corporales, deseo y
autoafirmación de género.
Al transitar por las producciones literarias que presentan personajes transexuales en destaque, se
resalta el hecho de que, ficcionalmente, es mayor el número de autores cisgénero; la producción de escritores
trans, en la muestra realizada, tiene mayor amplitud en el campo biográfico/autobiográfico. También es
perceptible que la transexualidad se aborda a partir de un cuerpo inicialmente asociado a lo masculino que,
sin embargo, se identifica como femenino, siendo pocas las ocurrencias contrarias, como la que se observa
en el cuento “Triunfo dos pelos” (2000), de Aretusa Von.
En el campo de la no ficción, está la obra de João W. Nery, primer hombre trans en someterse a una
cirugía de transgenitalización en Brasil, y el libro Thammy: nadando contra a corrente (2015), escrito por la
autora Marcia Zanellato, que presenta la trayectoria del concejal Thammy Gretchen, hombre trans bastante
popular en los medios digitales desde la adolescencia, período en que se hizo famoso debido a la asociación
con su madre, la cantante brasileña Gretchen.
Sobre las temáticas desarrolladas, en la vida de los personajes trans es constante la presencia de
violencia, intolerancia, abandono, rechazo, migraciones forzadas, enfermedad física y psicológica,
melancolía, incomprensión y muerte. En general, esos personajes son relegados a la prostitución y,
eventualmente, logran sobrevivir con trabajos en el área artística, actuando como cantantes, actrices, vedettes
o bailarinas, además de otros oficios.
3. CONCLUSIÓN
La censura sufrida por Cassandra Rios al publicar sus obras resalta la resistencia, por parte de un
nicho significativo de la sociedad, a la existencia de cuerpos disidentes, resistencia vinculada a una visión de
mundo en la que no cabrían formas de vivir y actuar concebidas como utópicas por pensarse a sí mismas y a
su entorno de modos distintos de los establecidos por Estado, Iglesia y Familia, tríada que, como se esbozó
aquí, forjó los moldes de aquello que puede o no ser aceptado en el ámbito del propio cuerpo y de la propia
identidad.
A pesar de los retrocesos históricos sufridos a lo largo del tiempo, que resultaron en represión e intento
de control de los cuerpos considerados disidentes, de forma cada vez más consistente y constante perdura la
presencia de cuerpos trans en las narrativas literarias, con un aumento significativo de publicaciones que
traen no solo personajes trans, sino también autoras y autores trans, lo que contribuye de manera significativa
a la ruptura de estereotipos consolidados en las narrativas del siglo XX y a la profundización de las formas
de representación de esos personajes.